Una canción para Lya – George R.R. Martin

Empecé este libro creyendo que era una especie de novela de ciencia ficción, pero me ha sorprendido encontrarme con algo mejor: una serie de relatos sin conexión entre sí. El libro está compuesto por diez cortos relatos ambientados (casi todos) en mundos coloniales alejados de la tierra, donde encontramos personajes de todo tipo: telépatas, extraterrestres, héroes del ejercito, cadáveres… En definitiva, un mix bastante curioso.

A song for lya

Una canción para Lya es el primero de los relatos, que da nombre al libro, y se centra en una pareja de telépatas que viaja a un mundo donde se convive con una raza cuya religión los lleva al suicidio, al que acuden gustosamente. Es sin duda el segundo de mi lista de favoritos debido a la clara evolución del argumento, en la cual llegas a comprender todos los puntos de vista presentados, e incluso te planteas cual escogerías.

Las brumas se ponen por la mañana es un poco más sencillo: en un mundo no explorado surge el mito de que está habitado por fantasmas, lo que provoca la visita de grandes masas de turistas. Un científico y un periodista acuden para descubrir la verdad. Lo cierto es que de este, solo me ha gustado la admiración de la belleza de un mundo desconocido (incluso llegas a sentirla), y el planteamiento de la necesidad de preguntas sin respuestas.

La segunda clase de soledad, a pesar de ser el más simple, me ha cautivado. Un hombre solo, encargado de una zona deshabitada en el espacio, reflexiona sobre su soledad. La forma en la que lo hace y sus palabras me han puesto los pelos de punta. Quizá el final no ha sido lo que esperaba, pero merece muchísimo la pena. Sin duda, mi favorito.

Desobediencia es quizá uno de los más extraños. Trata sobre un mundo donde los trabajos manuales los realizan cadáveres controlados por personas. En él, los controladores, como cualquier otro trabajador, luchan por obtener mejores condiciones por la tarea que realizan, aparentemente sin mucho éxito. La historia en sí no llama mucho la atención y, bajo mi punto de vista, el final carece de sentido, pero el planteamiento resulta curioso e ingenioso.

Oscuros, oscuros eran los túneles recoge dos historias: por una parte, los humanos que sobrevivieron a una catástrofe en la tierra y viven en los subsuelos, y por la otra, aquellos que huyeron a la Luna y vuelven a tierra a buscar supervivientes. Es un relato donde se retratan dos situaciones paralelas que eventualmente se encuentran. En mi opinión, nada tiene que llame la atención especialmente, e incluso llega a desconcertar al lector.

El héroe. De nuevo un relato de argumento sencillo donde un héroe de guerra decide retirarse y viajar a La Tierra. Sin embargo, le sorprende descubrir lo fácil que le ha resultado conseguirlo… ¿o quizá no?. En mi opinión es muy escueto, y al final sucede algo por lo cual no nos dan ninguna explicación. En definitiva, se nos quedan las ganas de saber, al menos, un poquito más.

FTL es el relato más corto, pero sin duda uno de los más interesantes. Explica, básicamente, y en una frase (después de un diálogo), por qué no es posible el viaje al hiperespacio. Corto, pero intenso. El tercero de mi lista.

Carrera hacia la luz estelar nos plantea un argumento interesante: un deporte parecido al fútbol americano se desarrolla en una pequeña ciudad con equipos locales. En cierto momento un equipo formado por una raza que estuvo recientemente en guerra con los humanos solicita su ingreso en la liga, lo que plantea un dilema: ¿dejarles entrar y enfrentarse a las quejas locales, o no permitírselo y provocar, quizá, una segunda guerra? Su resolución es demasiado ideal para mi gusto, pero el planteamiento y el desarrollo resultan bastante entretenidos.

La salida para San Breta ha sido un relato que, al principio, me ha parecido muy extraño, pero utiliza un argumento extraño para concluir en algo muy básico. El protagonista es un amante de los coches en un mundo donde apenas existen ya, y recorriendo una autopista “abandonada”, le suceden unos hechos desconcertantes. Resulta bastante rápido de leer, capta la atención del lector y la reflexión final da que pensar.

Finalmente, Pase de diapositivas retrata los sentimientos de despecho de un científico enviado de vuelta a la tierra como “relaciones públicas” a recaudar dinero para los viajes estelares en los que él se encontraba recientemente. Llama la atención como compara su situación con otra aparentemente más grave, y el modo en el que llora la pérdida de “sus estrellas” como si a un ser querido le hubieran arrebatado.

En conclusión, solo destacaría tres o cuatro de los relatos, y aunque muchos (la mayoría) han tenido finales que no esperaba, quizá un poco decepcionantes, es imposible no caer en el placer que otorga la narrativa de George RR Martin y sus ideas descabelladas pero “coherentes”. Por ello, le doy un 8/10.

“Hay tantos que no pueden o no quieren… Hombres que caminan en la noche y no miran hacia el cielo.”


  • Título: Una canción para Lya
  • Escritor: George RR Martin
  • Subgénero:Ciencia ficción
  • Año: 1976
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